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lunes, 6 de febrero de 2012

Dieta para ir a la montaña (III)


Seguimos con algunos consejos, muy importantes, para poder disfrutar de nuestras vacaciones en las montañas sean inolvidables y podamos disfrutar de nuestro deporte favorito, al 100%. Ahora, debemos tocar la hora de la comida que, por supuesto, es muy importante. Debemos evitar consumir platos copiosos, si vamos a querer realizar algún deporte, poco después de habernos sentado a comer. Si ese es nuestro caso, lo mejor es que apostemos por alimentos que sean de digestión fácil y rápida, y debemos comer con mesura, no atracarnos a comer. Podemos tener problemas a la hora de la digestión. Y, a la hora de cenar te recomendamos los hidratos de carbono, que son básicos para poder recuperar el tono muscular y para evitar el cansancio. También, es recomendable consumir caldos y sopas, para poder reconfortarnos, recuperar las sales minerales que hemos perdido y, de paso, tomar algo caliente y recuperarnos del frío. También, si lo prefieres, puedes optar por ensaladas de atún, pollo o huevo.
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Dieta para ir a la montaña (II)


Seguimos con algunos puntos claves para llevar una dieta ideal para poder darlo todo, cuando vayamos a la estación de esquí, para poder realizar el deporte que más nos gusté. Es fundamental que metamos provisiones en nuestra mochila, para poder tener la oportunidad de picar algo y, al mismo, recuperar fuerzas y conseguir más energías. Dentro de este picoteo, debemos añadir alimentos como pueden ser las barritas energéticas, un sandwich de lo que nos guste, alguna pieza de fruta fresca -puede ser un plátano, una manzana...-, un puñado de frutos secos. Eso sí, jamás se te debe olvidar llevar agua, siempre llevarla a mano, cerca. Y, es que, en ocasiones, por culpa del frío ambiental, no tenemos sensación de tener sed. En este caso, es básico poder ingerir líquidos, aunque no tengamos sed -para poder recuperar todo el líquido, que hemos perdido, mientras hemos hecho ejercicio-. Por eso, cada 20 o cada 30 minutos, tomemos un poco de agua, bebidas isotónicas... o sea, beber líquido es muy importante, para poder disfrutar de nuestro deporte favorito.
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Dieta para ir a la montaña


Los deportes de invierno o “deportes blancos”, son una gran manera de poder mantener nuestra forma física; pero, sólo podremos hacerlos durante el invierno. Ten en cuenta que, para poder realizar este tipo de deportes vas a necesitar seguir una buena dieta, que te dé energía. Así, si decides practicar una hora de esquí alpino, vas a quemar unos 450 calorías. Este desgaste físico, unido a las condiciones meteorológicas, provoca que tengamos que seguir una dieta especial, para poder evitar que nos dé, lo que se conoce como “pájara”... Lo primero de todo, el desayuno es básico. Jamás te lo debes saltar, sobretodo, si vas a hacer una actividad física muy activa. Si decides ir a hacer tu deporte favorito, en ayunas, lo más seguro es que padezcas desfallecimientos, algún mareo e, incluso, no podrás dar el 100% en las pistas. Por tanto, debe ser un desayuno abundante -eso sí, aléjate de los ingrediente como pueden ser el bacon o los huevos fritos, que son grasas de lenta absorción, que puede provocar que tengamos sensación de pesadez. A la hora de desayunar, debes consumir alimentos que sean más fáciles de asimilar, como pueden ser las frutas, los cereales, yogures, muesli, tostadas, leche, mermelada, zumos...
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Introducir las verduras en la dieta (II)


Seguimos con algunos consejos, para poder introducir las verduras en nuestra dieta, en el caso de que no nos guste el sabor o que tengamos niños pequeños, a los cuales no les suele gustar, mucho, cualquier alimento que sea verde. Otro método interesante es la tempura. Bien, debes lavar y cortar las verduras, en tiras. Puede ser cebolla, zanahoria, calabacín y pimiento. Vas a pasar todo esto por una mezcla de harinas -en el supermercado puedes encontrar harinas, que ya son especiales para este tipo de platos-y agua helada. Fríe con una buena cantidad de aceite de oliva virgen, que debe estar bien caliente, pero que no llegue a estar humeante. Si decides consumir verduras del tipo coliflor, brécol o los espárragos verdes, se recomienda que se escalde antes, de hacer todo lo anterior. También, puedes emplear las patatas y la salsa de tomate. Las puedes cocer o pasarlas al vapor y las puedes colocar sobre una salsa de tomate y acompañado todo con patatas -pueden ser fritas o cocidas, según más nos guste-. La salsa de tomate más recomendable es la que es casera. Siempre debes evitar el ketchup, de tipo industrial -muchas personas lo emplean para poder enmascarar el sabor de determinados alimentos, cuando es todo menos bueno, para nuestra salud-.
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Introducir las verduras en la dieta


Hay muchas personas que odian las verduras, por lo que buscan un método para poder introducirlas, en su dieta, en su día a día. Pues bien, en este artículo, vamos a dar una serie de consejos, para poder introducirlas, y poder “enmascar” un poco el sabor de las mismas. Recuerda que siempre te va a valer la pena, ya que las frutas y verduras posee una serie de propiedades y beneficios, que son óptimos para nuestro organismo. El secreto para conseguir pasar el “mal” trago está en “enmascarar” el sabor, sobre todo, si tienes niños pequeños en casa -que suelen ser los que más se echan hacia atrás, ya que ven algo “verde”. Uno de los métodos más empleados es el uso de la bechamel. Para ello, por ejemplo, pon en una fuente de horno, una base de salsa de tomate, pon la verdura que más te guste, cúbrela con bechamel, espolvorea con queso rallado y elige la opción de graticar. De esta manera, vamos a lograr comer verduras, sin tener arcadas. Por otro lado, tenemos el puré de patatas, que se puede usar para cubrir la verdura, que elijamos, en una fuente de horno, con salsa de tomate. Después, espolvorea con queso rallano y, también, gratina.
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