Mostrando entradas con la etiqueta ensaladilla rusa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ensaladilla rusa. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de junio de 2012

Nuevas formas de presentar la ensaladilla rusa (V)



A la hora de preparar la salsa para tu ensaladilla rusa, nos encontramos con distintas posibilidades como es la salsa mayonesa, que habremos rebajado, de manera ligera, con un poco de zumo de naranja o con un poquito de leche, para que esté mucho más suave, o la salsa de yogur, que habremos añilado con aceite de oliva, unas gotas de vinagre y una pizquita de diente de ajo, lo que le va a dar un toque muy personal y una gran originalidad a nuestro plato. Gracias a todo esto, vamos a conseguir una ensaladilla rusa muy original y sabrosa. Además, la ensaladilla rusa no tiene por qué ser siempre lo mismo.
Foto: fuente

viernes, 15 de junio de 2012

Nuevas formas de presentar la ensaladilla rusa (III)



La ensaladilla rusa más clásica se hace con patata, zanahoria y huevo -todo esto debe estar cocido, pelado y troceado en forma de cubo, que sean de un tamaño parecido-, atún o bonito en conserva de aceite -que habremos escurrido y encurtidos como son las aceitunas o los pepinillos en vinagre que, también, deben haber sido escurridos y troceados. Tras haber mezclado los ingredientes, se deben aliñar, de manera ligera, con un poco de aceite de oliva y una pequeña cantidad de vinagre de vino blanco o de sidra. Para terminar, se va a ligar todo con salsa mayonesa, de forma que se haga un conjunto homogéneo. Una vez que se haya realizado dicha mezcla, vamos a guardarla en la nevera durante una o dos horas, para que la temperatura disminuya y lograr que sea un plato muy fresco. Hasta aquí, hemos tratado la versión más tradicional, sobre la ensaladilla rusa Las más lujosas suelen ser las ensaladillas que llevan marisco, en vez de bonito, como pueden ser las gambas o los langostinos cocidos, troceados o pelados, o carne de cangrejo ruso. Otras ensaladillas van a sustituir el contrapunto de los embutidos, así, van a cambiar las aceitunas y los pepinillos por trocitos de frutas, como pueden ser la piña, la manzana o unos cuantos gajos de naranja, que se van a cortar en forma de cubo.
Foto: fuente

Nuevas formas de presentar la ensaladilla rusa (II)



Y, es que el punto de frescura es un elemento básico, ya que es el primer secreto para lograr una buena ensaladilla, o sea, respetar su temperatura de conservación, que debe ser, más o menos, de unos 6 ºC. Si le falta el frío, la preparación podría llegar a perder el punto de frescura. De esta manera, se va a lograr evitar que la salsa no se llegue a estropear y que los comensales estén bajo el riesgo de sufrir gastroenteritis. Cuando pensamos en el plato, la imagen va a ser muy concreta. Y, es que la ensaladilla rusa se caracteriza por ser una preparación muy fresca, que va a estar presente en casi todos los eventos, que van a tener lugar durante el verano: desde las comidas con la familia, hasta la visita al chiringuito de la playa o como tapa, para acompañar una cervecita, en una terraza, durante el mediodía o por la tarde. Es cierto que las ensaladillas rusas mantienen un patrón específico, si bien, algunas personas suelen confundir la preparación de este plato, que va a estar formada por una gran cantidad de ingredientes diferentes, que se van a combinar con cierta gracia y que no van a crear una ensaladilla “con mayúsculas”. Y, es que nos vamos a encontrar con tantas posibles ensaladillas rusas, como ingredientes tengamos en la nevera.
Foto: fuente


miércoles, 13 de junio de 2012

Nuevas formas de presentar la ensaladilla rusa (IV)



La geografía y la cultura, también, van a implicar diversas variantes de la ensaladilla rusa. En algunas zonas, por ejemplo, las ensaladillas poseen otras clases de hortalizas, como pueden ser trozos de pimiento rojo asado, vainas troceadas y cocidas, guisantes cocidos o maíz. Son mucho más comunes las hortalizas frescas, como pueden ser el tomate, las hojas de lechuga, que se han cortado en finas tiras o la zanahoria pelada y rayada. Pero, debemos tener en cuenta que estos ingredientes, que son frescos, cuando entran en contacto con el aliño, van a ablandarse y van a soltar mucho más jugo. Por esta razón, la ensaladilla va a perder la homogeneidad y la buena presencia, que le caracteriza. Lo importante, a la hora de hacer una ensaladilla es saber como mezcla los sabores, texturas e ingredientes, a nuestros gustos, aunque es muy recomendable no abusar de la diversidad. Con dos o tres clases de hortalizas, huevo y un elemento que nos de las proteínas necesarias -como puede ser el pescado, el marisco o una pechuga de pollo- ya es más que suficiente. El contrapunto de acidez se va a lograr con el encurtido y el cítrico, o sea, la fruta. Y, la salsa, también, va a tener un papel muy importante, ya que no sólo va a homogeneizar todo el conjunto, sino que le va a dar mucho más sabor. Por esta razón, se debe preparar con mucho mimo.
Foto: fuente

Nuevas formas de presentar la ensaladilla rusa



Para poder lograr una exquisita ensaladilla rusa, es muy importante tener en cuenta los siguientes requisitos, como son la temperatura de conservación, los ingredientes que hemos elegido y la salsa. Todos sabemos que las ensaladillas rusas se pueden realizar con un gran cantidad de ingredientes, como pueden ser las hortalizas, que pueden ser en conserva o cocinadas; que se puedan cortar en trozos, que sean de tamaño parecido para poder conseguir un aspecto homogéneo en el propio plato. Los ingredientes se deben presentar en la mesa ligados y acompañados por una salsa fría que, en términos generales, va a ser una mayonesa o alguna clase de salsa derivada. Los dos factores son básicos para poder acertar a la hora de preparar la ensaladilla, como va a ser el punto de frescura. Ahora vamos a tratar algunas claves, para poder acertar a la hora de preparar la ensaladilla rusa y poder conseguir un resultado que sea muy sabroso. Lo primero que debemos hacer es lograr el punto de frescura de nuestra ensaladilla rusa. Y, es que este sabroso plato es una gran alternatuva, que es muy popular durante el verano, ya que, una vez que la hemos hecho, la podemos conservar en la nevera y ya está lista para ser consumida y sólo se debe tener cuidado a que no pierda el frío.
Foto: fuente